
"Y si la estrella hablara...
" Estoy en el mundo, soy del mundo, actúo en el mundo. Estoy en mí, soy de mí, actúo en mí. Separada y unida al mismo tiempo, ínfimo engranaje de una máquina cósmica, coloaboro, recibo y doy, absorbo y reparto. Mi desnudez es completa: ningún principio me guía, ni más ley que la natural. Si digo "soy" es porque, en la infinita multiplicidad de los seres y de las cosas, he encontrado mi sitio, en el mundo y en mí misma, es lo mismo. Ya no necesito buscar, ni tengo imagen alguna de mí misma, estoy en mi sitio. Aquí y en todas partes, voluntariamente atada.Estoy en cada particula de polvo, en cada territorio, cada curso de agua, cada estrella, cada parte de mi cuerpo. ¿Y cómo no respetaría al mundo, a mis huesos y a mi carne? Toda esta materia no me pertenece, me fue prestada, sólo por un fragmento del tiempo. Y la respeto, porque es mi templo, el templo donde reside el Dios impensable.
El espíritu es materia, y la materia es espíritu, el universo nace y estalla constantemente y, en su centro, ahí donde me arrodillé, estoy.
No hay comentarios:
Publicar un comentario